Me gusta el cine, la música y sí, las bodas. Y quiero ayudarte a que revivas la tuya. Me encanta conocer a cada una de las parejas con las que trabajo, porque una boda es un momento tan personal que lo mínimo que merece es que conozca cómo se conocieron y sus momentos favoritos como pareja — eso ayuda muchísimo a la hora de su sesión.
Antes del vestido, antes del estrés, hacemos una sesión. Para que sientas que puedes estar frente a una cámara... y seguir siendo tú.
El día de tu boda cambia. Dejas de preocuparte por "cómo salir". Estás presente. Lo estás viviendo.
A la respiración agitada antes de caminar, a ese abrazo que no querías soltar.